Poner varias páginas de un PDF en una hoja

Coloca dos o cuatro páginas en cada hoja impresa, gratis y sin registro. Reduce a la mitad o a la cuarta parte el papel y el texto sigue nítido.

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o pega desde el portapapeles

Opciones
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Casi ninguna impresora puede imprimir a menos de unos 12 puntos del borde del papel.

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    Cómo funciona

    Cada página de origen se incrusta como un XObject de formulario —una pieza reutilizable de contenido de página— y se dibuja dentro de su celda con un factor de escala, en lugar de renderizarse como imagen y colocarse en mosaico. Eso es lo que mantiene vectorial el resultado: el texto sigue siendo seleccionable y buscable, las líneas siguen nítidas a cualquier zoom y el archivo mantiene aproximadamente su tamaño. La disposición no es fija: se miden todas las cuadrículas razonables y las dos orientaciones de hoja contra las proporciones del propio documento, y se usa la que imprime las páginas más grandes.

    Qué tener en cuenta

    La letra pequeña se hace más pequeña, y no hay forma de evitarlo

    Dos páginas en una hoja significa que cada una queda a un setenta por ciento de su tamaño lineal anterior; cuatro, a la mitad. Una presentación con letra grande lo aguanta cómodamente. Un artículo denso compuesto en nueve puntos, no, y ningún ajuste de márgenes cambia esa aritmética.

    Las páginas se ajustan, nunca se recortan

    Si una página de origen tiene proporciones distintas de las de su celda, se escala para caber dentro y se centra, dejando bandas blancas. Recortar en su lugar llenaría la celda y cortaría contenido por el borde en silencio, que es el comportamiento equivocado por defecto para un documento que todavía no has leído.

    El orden de lectura es el del propio archivo

    Las páginas se colocan de izquierda a derecha y luego de arriba abajo, en el orden en que aparecen en el documento. Eso es lo que quieres para apuntes y diapositivas, y es incorrecto para algo pensado para plegarse en cuadernillo, que necesita reordenar las páginas en pliegos: un trabajo distinto que esta herramienta no hace.

    La hoja se orienta sola, y no siempre como te la imaginabas

    Dos páginas verticales piden una hoja apaisada con una al lado de la otra, mientras que dos diapositivas panorámicas piden una hoja vertical con una encima de la otra. Cada disposición se mide contra las proporciones reales de tu documento y gana la mayor, así que el resultado puede salir orientado al revés de lo que esperabas, aprovechando mucho más el papel a cambio.

    Límites

    Los archivos de hasta unos 100 MB funcionan sin problemas. A partir de ahí el techo es la memoria de tu dispositivo, no una regla que impongamos nosotros: el trabajo ocurre en tu propia máquina. Probado en Chrome 140, Firefox 143, Safari 18.

    Para qué se usa

    El caso clásico son las diapositivas. Una presentación de sesenta transparencias impresa a una por hoja son sesenta folios que nadie va a leer; a cuatro por hoja son quince, se sujetan con una grapa y se pueden anotar al margen.

    El segundo caso es el ahorro de papel a secas: un borrador largo que hay que revisar en papel pero no archivar, un manual que solo se consulta, un listado.

    Y el tercero, menos evidente, es la lectura comparada. Dos páginas por hoja en apaisado deja el documento como un libro abierto, que es cómodo para textos que se leen en paralelo.

    Por qué esto no es una captura de pantalla

    Muchas formas de conseguir esto pasan por renderizar cada página como imagen y pegarla en una hoja. Funciona a primera vista y estropea todo lo demás: el texto se vuelve un mapa de bits, la nitidez depende de la resolución elegida, el archivo se multiplica y la búsqueda deja de encontrar nada.

    Aquí cada página se incrusta como objeto vectorial. Al imprimir, la impresora recibe las mismas instrucciones de dibujo que recibía antes, solo que a otra escala, de modo que el texto sale tan nítido como el hardware permita.

    Márgenes y separación

    El margen de la hoja protege de la zona en la que la impresora no puede imprimir. Doce puntos es el mínimo razonable para casi cualquier impresora doméstica; con dieciocho vas sobrado.

    La separación entre páginas existe sobre todo para que el ojo distinga dónde acaba una y empieza otra cuando las dos tienen fondo blanco. Con seis u ocho puntos suele bastar.

    Tus archivos nunca salen de tu navegador. Última actualización: 2026-08-02.